El precio justo
Es lo que el mercado dice que vale un resultado, sin el margen de nadie encima. Es el único número contra el que se puede comparar lo que te están cobrando.
De dónde sale
De veinte y tantas casas europeas cotizando el mismo partido. A cada una se le quita su margen, se dejan fuera las que se salen del consenso, y lo que queda es una probabilidad. Esa probabilidad, invertida, es el precio justo.
No es el precio de la mejor casa ni el de la más afilada: es el del conjunto, que es lo que hace que una casa cara no lo mueva.
Para qué sirve
Tecleas lo que te pagan. EDGE te dice la diferencia en porcentaje y, si declaraste tu capital, en pesos sobre tu apuesta típica.
No te dice que vas a ganar. Te dice cuánto te están cobrando por entrar, que es una cifra que existe antes de que ruede el balón y no depende de quién gane.
Por qué es gratis
Dos razones. La primera es que un hábito que choca contra un muro en el tercer uso no llega a formarse. La segunda es que lo que alguien teclea para comparar es exactamente lo que hace falta para saber qué cobran las casas mexicanas, que no aparecen en ningún proveedor de datos. Cobrar por ese gesto sería cobrar por que nos den datos.
Lo que se cobra
Lo que se acumula entre apuestas: que alguien vigile un precio y te avise, que lleve tu registro, que te diga al final del mes cuánto te cobró de más cada casa. Comparar un precio sirve una vez y se acaba. Cuarenta comparaciones tuyas ordenadas por casa son otra cosa.